Concierto de Xedh en el Auditorio del Museo Guggenheim Bilbao, 30/11/2007
Eran alrededor de las ocho de la tarde, estábamos a las puertas del impresionante Guggenheim Bilbao. Entramos en el auditorio sin saber muy bien que nos íbamos a encontrar, si el Xedh de sort:zen o por el contrario al de Agujero Negro. En el escenario, una mesa detrás de un biombo negro con bafles a ambos lados. Tras una breve introducción por parte de la organización del festival MEM, este recital se encuadraba dentro de la muestra de Arte Sonoro Vasco, las luces del auditorio se apagaron y comenzó una obra de arte sonoro que no se puede describir con palabras.
Xedh jugó con nuestros sentidos, en los algo menos de cincuenta minutos que duró la muestra estrujó nuestra alma con su infinita capacidad para exprimirs el sonido, Xedh convirtió la música en algo físico, tangible, podías notar en tus músculos las diferentes frecuencias, notabas las diferentes capas sonoras en las yemas de los dedos. Los muros de sonido que Xedh manipulaba te recorrían la espina dorsal. Estábamos a merced de su orquesta, momentos de tranquilidad, momentos de frenesí. El auditorio en la más absoluta oscuridad para no quitar protagonismo al sonido, no hacían falta proyecciones, esa noche no, el sonido era el protagonista y Xedh era su domador. Las casi 60 personas que nos encontrábamos ahí tuvimos el privilegio de disfrutar del sonido desnudo, del arte del ruido sin máscaras, crudo y puro directo a nuestras neuronas. Todo un espectáculo.
Poco más puedo decir, solamente comentar que en el viaje de regreso a Vitoria con los amigos que me acompañaron estuvimos comentando las positivas sensaciones que nos había dejado el concierto, y eso es buena señal ¿no?
Xabier Cortés